Desvencijo

Medido en el tiempo estándar cronometrado por el consenso científico, fue solo un segundo, pero para esos ojos cansados el instante se alargó mucho más allá. Miró la monótona imagen, una simple caída, un evento que, por lo general, no llamaría la atención de nadie con el menor entendimiento empírico de las leyes de la gravedad, pero por alguna razón este era especial.

Luego de la corta travesía, que a su percepción pasó como un meditado viaje hacia el desastre, vio a su dignidad darse contra el suelo y saltar en multitud de añicos, esparcida sin gracia ni elegancia por los alrededores.

Después de un resignado suspiro, no le quedó otra opción más que asentir.

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